A la militancia del PH, a las bases sociales y al pueblo progresista del Caquetá:
Por: Alberdy Melo
En Colombia, los 12.708.712 votos alcanzados por la propuesta progresista en la segunda vuelta no fueron un accidente de la historia ni un cheque en blanco. Aunque nos ubicaron en el segundo lugar a nivel nacional, son la demostración irrefutable del inmenso músculo y el respaldo popular a lo que venimos construyendo como fuerza política de cambio. Y aquí en nuestro departamento, la historia se escribió con dignidad: la alternatividad se consolidó como la principal preferencia ciudadana con 102.286 votos (el 48,97%).
Esos 102.286 caqueteños y caqueteñas no votaron por las maquinarias tradicionales; votaron por la transformación, por la defensa del territorio, por la Amazonía y por la dignidad. Ese patrimonio político y electoral le pertenece a la gente humilde, a los campesinos, a las mujeres, a las juventudes y a los trabajadores. ¡No le pertenece a ningún gamonal, ni a ningún directorio, ni a cuatro politiqueros que hoy pretenden negociar a nuestras espaldas ese triunfo histórico!
Hoy, mientras el país enfrenta la incertidumbre de un gobierno nacional que pretende imponer un “régimen del terror”, como lo denunció con razón el jurista Ramiro Bejarano en su reciente columna de El Espectador, en el Caquetá presenciamos una amenaza igual o peor: la traición interna de supuestos “dirigentes” del Pacto Histórico que salieron a vender y regalar nuestro proyecto y nuestros 102.286 votos al mejor postor.
1. ¡Basta de cobardía, cuentos chinos y mercadeo de votos!
Hay que hablarle claro y de frente al departamento. Esos que caminan los municipios haciendo mandados por debajo de la mesa pretenden justificar su arrodillamiento con excusas baratas:
– Nos salen con el cuento cobarde de que “un candidato propio a la Gobernación divide al Pacto y le termina haciendo el favor al costeño”. ¿Divide el Pacto con quién? Descaradamente algunos se atreven a decir que “con Urrego”. Y las preguntas que no tienen cómo responder es simple: ¿Acaso Urrego es militante del progresismo? ¿Cuáles son nuestras coincidencias ideológicas, éticas y políticas con Urrego? La única diferencia entre Urrego y el actual gobernador es que uno nació en el Caquetá y el otro es costeño, pero ambos representan la misma política tradicional. ¡Que no vengan sus cipayos a vendernos la farsa de que Urrego representa a los sectores sociales, y mientras escriben esa mentira suspiran de emoción por unas migajas!
– Nos quieren meter el chantaje derrotista de que “nos va a pasar lo mismo que con Conde, una candidatura sin posibilidades para quedarnos con las manos vacías”. Podemos terminar con las manos vacías, es cierto, pero no entregados a quienes luego gobernarán con los de siempre y contra los caqueteños. Y aquí entra la pregunta de fondo: ¿Somos líderes políticos a expensas de un mercado o somos representantes de una ideología progresista? Cada quien debe asumir su respuesta y ubicarse donde su conciencia mejor lo haga sentir, pero es un error gravísimo que estén aquí si lo que están buscando es un negocio electorero.
– Y tienen el descaro de decir que “ya todo está arreglado y se sabe quién es el próximo gobernador”. Y así nos pretenden empujar a una candidatura que en nada representa los ideales que defiende el Pacto Histórico.
¡Qué falta de gallardía y qué profunda vergüenza! Tienen el descaro de tratar a los 102.286 votantes de la alternatividad como si el Pacto Histórico fuera una plaza de mercado o una bolsa de votos en remate. Lo que no tienen es la valentía ni los pantalones para salir a decirle a las bases la verdad: que ya firmaron pactos de burocracia, contratos y plata con candidatos de la política tradicional que nada tienen que ver con nuestro ideario.
Nos proponen pisotear el respaldo popular de más de cien mil caqueteños para ir a arrodillarnos a hacerle campaña a las maquinarias de siempre. ¡Eso no es unidad, eso es traición y oportunismo de la peor calaña!
2. Aquí no hay tibiezas: ¡La dignidad no tiene precio!
Lo digo de frente a los mercaderes de la política y a toda la militancia: Mi posición frente a la Gobernación del Caquetá es innegociable. No me vendo, no me entrego y no me arrodillo por cargos, por burocracia, por contratos ni por presiones de ningún tipo.
El Pacto Histórico en el Caquetá DEBE TENER CANDIDATURA PROPIA A LA GOBERNACIÓN. Y no lo digo por ego ni por defender un nombre propio; no estoy diciendo que tenga que ser yo. Si la militancia y un mecanismo democrático eligen a otro compañero o compañera, seré el primero en ponerme las botas y salir a sudar la camiseta por esa candidatura. Lo que defiendo es un principio sagrado de dignidad política.
Lo que no voy a permitir, ni me voy a quedar callado viendo cómo lo hacen, es que cometamos la estupidez histórica de los últimos 40 años: usar el trabajo, el sudor, la mística y los 102.286 votos del progresismo para terminar sirviéndole de escalera a los partidos tradicionales.
3. Se acabó la era de ser “el vagón de atrás”
Pregúntense: ¿Quién se ha enriquecido y fortalecido con esas alianzas entreguistas? Los politiqueros de siempre. ¿Y quién termina derrotado, utilizado y dividido? El progresismo.
Cada vez que entregamos nuestras banderas a proyectos ajenos, las maquinarias tradicionales se fortalecen con nuestra fuerza y a nosotros nos tiran las migajas. ¡Se equivocaron si pensaron que nos íbamos a volver a sentar en el vagón de atrás! No construimos la mayor votación de la alternatividad en la historia del Caquetá para terminar haciéndole los mandados a quienes han saqueado a nuestro departamento.
Conclusión: O estamos con el pueblo o estamos con los mercaderes
Quienes están haciendo negocios en privado y pretendiendo “pescar” dirigentes de base para llevarlos como ganado a campañas ajenas, tienen que salir a dar la cara y dar explicaciones políticas ante la militancia.
Al régimen del miedo le respondemos con lucha; a los mercaderes del voto les respondemos con dignidad, autonomía y rebeldía. El Pacto Histórico en el Caquetá y sus 102.286 votos no son una franquicia endosable ni se venden por tres monedas.
Descargar el documento completo aca : EL PACTO HISTÓRICO SE RESPETA